
Esta entrevista la realizó la estudiante de periodismo de la Usach Tania Libertad García V. El entrevistado es nada menos que yo... fue por vía electrónica y data del 14 de octubre de 2008. Tiene que ver con asuntos relativos a la objetivad en el ejercicio de la profesión.
¿Es objetivo el periodismo actual?
No. Quienes sí creen en el periodismo objetivo son los estadounidenses y la línea de pensamiento de la Escuela de Palo Alto, pero a mi juicio la Escuela de Frankfurt es más realista respecto a este tema. Los que están a favor de la objetividad en el Periodismo creen que es posible que el comunicador se pueda desligar cien por ciento de su estrato social, su experiencia previa respecto a los temas, su enseñanza, sus ideologías, sus ideas religiosas y valóricas al momento de enfrentar un suceso, el que posteriormente se transformará en noticia. Es por eso que planteo que no existe un periodismo objetivo, lo que no quiere decir que éste sea totalmente falso ni manipulable de manera antojadiza. Lo que sí existen son las verdades y de éstas no se puede sustraer del Periodismo. Para eso no es necesario ser objetivo, porque no existen verdades a medias. Todos sabemos que al omitir en un uno por ciento el porcentaje de una verdad completa ya estaríamos hablando de una mentira.
El periodista, como cualquier ser humano, funciona mediante filtros, que han sido dados desde el primer momento de vida. Cada persona está condicionada obligatoriamente por el lugar, ciudad y momento histórico en que nació, por quienes fueron sus padres, por su color de piel, por la enseñanza que recibió, por el lugar donde se educó y una serie de factores sociales y económicos. Esto repercute en el futuro, porque si yo prefiero escribir "dictadura" o "gobierno militar" tal vez a simple vista no hay gran diferencia, pero en el Periodismo sí existe esa diferencia. Un ejemplo latente se refiere al "caso Security", donde un grupo de ex lautaristas robaron un banco y asesinaron a un carabinero y huyeron a Argentina. Los titulares generalmente dicen "Lautaristas robaron y mataron a carabinero"; aparentemente no estoy diciendo nada grave, pero el supuesto periodismo objetivo está diciéndonos que aún existen lautaristas en Chile (sindo que se trata de ex lautaristas), que todavía estamos bajo el riesgo de los terroristas y que fueron equivocadas las medidas de indulto presidencial respecto a estos antisociales. Sin duda que hay cosas que no se dicen, pero que sí están entre líneas.
Al intentar presentar una noticia de manera objetiva, ¿no se está limitando la labor crítica e interpretativa del periodista?
Una cosa es la objetividad como intento de buscar la verdad y lo otro es la opinión. Por mi parte creo que los hechos son uno, pero algunos son muy complejos. Es labor del periodista encontrar todas las vertientes que componen este hecho objetivo y verdadero. Pero esto podemos hacerlo fácilmente en un accidente de tránsito, en la cantidad de lluvia que cayó ayer o en las veces que el equipo llegó al arco y no hizo un gol. Cuando intentamos desmenuzar la realidad y re-componerla a través del análisis evidentemente que ya no podemos hablar de objetividad. Cuando el periodista interpreta indudablemente que está aplicando filtros. Esto podemos verlo en la prensa a cada instante, pues para ciertos temas sólo se entrevista a algunas personas y para quienes seguimos la prensa a diario nos damos cuenta que las fuentes de consulta son las mismas. ¿Es acaso eso objetividad?
Respondiendo a la limitación crítica e interpretativa del periodista, creo que en los medios de comunicación tradicionales no están hechos para dar a conocer el pensamiento de cada profesional de la prensa, por lo que no podemos esperar estas libertades.
¿Qué se puede hacer para no caer en la manipulación de los medios y de la información? (duopolio actual en Chile que trata los temas de manera subjetiva hacia sus propios intereses)
Es una pregunta muy compleja de responder. Hasta el minuto no hay una receta, porque hasta el boletín más inocente tiene cierto trasfondo oculto, aunque sea una causa noble. Aunque parezca poco derrotista, creo que no es el camino competir en el área de un periódico de papel. Es carrera perdida, porque el duopolio maneja tan bien el negocio, que se hace prácticamente imposible moverse en medio de ese mar. Es cosa de preguntarle a los proyectos de medios de comunicación como Plan B, El Metropolitano, Diario 7 y, el más insigne, La Época. Todos sucumbieron, pero aún siguen The Clinic, que es un buen chiste, pero no una herramienta de crítica seria; El Periodista, que yo pienso que pronto morirá; y El Ciudadano, que debe hacerse pronto una introspección, sino pasará a peor vida, porque su formato es aburrido.
Se supone que con Internet todo iba a cambiar, pero creo que estamos en etapas muy preliminares como para hablar de que los usuarios se han tomado la red y que el periodismo ciudadano se está transformando en la primera fuente de información. Con Internet los medios han encontrado un nuevo soporte medial para crear un macromedio, el que es un verdadero monstruo, entiéndase por sus dimensiones y no tanto por su voracidad. Hoy, cada persona puede crear un blog, una página web y competir a la par en Internet, pero para eso hay que trabajar en red, porque no basta un esfuerzo individual, ni el de unos cuantos. Insisto: cualquier medio de comunicación va a tener un interés, ya sea salvar al mundo o simplemente llevarlos a la perdición, pero es ahí donde los periodistas en conjunto con la sociedad deben unirse y organizarse. Si un periodista le enseña a la señora que tiene un pequeño quiosco cómo hacer un mail, de seguro empezaremos a mover de otra manera la sociedad. Entonces, imaginemos cómo sería si le enseñamos a una junta de vecinos a tener su propio blog. Sin duda sus problemas ya no estarían amontonados en medio de la burocracia municipal, sin que nadie los conozca, sino en la misma red, al igual que un medio tradicional. Pero el problema actual es que casi nadie actualiza su blog... y aún existe una gran brecha digital.
¿Qué rol juego el Estado en la entrega noticiosa en cuanto a influir objetiva o subjetivamente en el periodista y/o los medios de comunicación?
El Estado es parte del juego de la noticia objetiva-subjetiva. Por una parte tenemos todo un aparataje comunicacional que intenta decirle a la gente que la seguridad ciudadana en Chile es de primer nivel en América Latina, donde se muestran estadísticas y un ministro y un subsecretario que a diario defienden el tema, pero por otro lado tenemos a los medios de comunicación que parten sus noticiarios con noticias relacionadas con robos, asaltos, etc. Otro ejemplo claro es el Transantiago. Más que una estrategia real de mejorar el transporte público el Gobierno ha reaccionado mediante el cambio de ministros, subsecretarios, con incesantes negociaciones con los contratos con operadores famosos, pero en sí no se ve un cambio real. Incluso se ha pensado en el cambio de nombre... en resumidas cuentas el Gobierno quiere hacerle pensar a la gente que este cambio es fabuloso, que es una gran idea, pero los medios de comunicación han salido al rescate de la "verdad". Sin duda, uno de los dos está mintiendo o, simplemente, ambos mienten y tergiversan y manipulan.




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